Mi lavadora no calienta o calienta poco el agua

Mi lavadora no calienta bien el agua

Resistencia y termostato son dos piezas fundamentales

En los últimos años y los tiempos que corren, las lavadoras se han convertido en bienes de lujo. Comprar una medianamente decente nos puede llegar a costar hasta 300 euros, y si se nos avería y llamamos a un técnico para que la repare se nos puede poner la broma en más de 100 euros.

Podéis llamar a un técnico, podéis comprar una nueva… y podéis arreglar la lavadora vosotros mismos. ¿Por qué no os atrevéis? No tenéis nada que perder, porque ya se os ha averiado la lavadora, ¿verdad?

Uno de los principales problemas que suelen darse es que la lavadora no calienta o calienta poco el agua que va a utilizar. A continuación os contamos qué hacer en estos casos.

Termostato y resistencia

Quedaos con estos dos conceptos, porque son las partes que componen el sistema de calentamiento del agua. Es aquí donde va a estar la clave para arreglar esta avería.

¿Qué ha ocurrido?

Generalmente, la cal producida por el agua ataca a la resistencia. Debido a esto, debemos ponerle al termostato una temperatura más alta para conseguir que caliente igual que antes. Pero llegará un momento en que la resistencia se estropee y tengamos que cambiarla, lamentablemente.

Cambio de la resistencia

Para sustituirla, soltaremos la goma de desagüe del tambor para poder retirar las tuercas de la resistencia. Después la desplazaremos hacia el interior para poder sacarla por el desagüe.

Sustitución del termostato

La cal del agua no siempre afecta solamente a la resistencia. Puede que nos encontremos con que la cal se ha cargado también el termostato o la sonda de este (van juntos así que nos da igual).

Para cambiar el termostato debes seguir las instrucciones del fabricante, ya que en cada marca y en cada modelo se hace de una forma distinta.

¿Tu lavadora calienta el agua correctamente?

Imagen ilustrativa
Gracias a olgaberrios por la imagen.

Extractores de aire para las habitaciones

Algunos aspectos sobre extractores para habitaciones

Una habitación donde se puede instalar un extractor

Es más sencillo encontrar ventanas en las habitaciones que en los cuartos de baño. Sin embargo, existen edificios que por sus características cuentan con viviendas sin apenas ventanas que permitan la ventilación de sus estancias. Además, cuando una casa está en una zona húmeda por naturaleza también pueden aparecer hongos y humedades. Y al final es también un problema para la salud, teniendo en cuenta que en las habitaciones es donde pasamos la noche, y podríamos adquirir mientras dormimos alguna enfermedad.

Es por ello que también podemos instalar extractores en las habitaciones, no solo en cocinas y cuartos de baño, como explicábamos en otros posts.

Funcionamiento de un extractor

Antes de seguir, os recordamos cómo funciona un extractor de aire. Este útil artilugio sirve para succionar el aire sucio o demasiado cargado de una estancia y sustituirlo por aire renovado procedente del resto de las habitaciones.

Dónde colocarlo

Como generalmente el aire caliente y húmedo tiende a subir, los extractores de aire deben colocarse en el techo en la pared, pero siempre lo haremos en las zonas superiores de la sala.

Errores a evitar

Si la habitación cuenta con alguna abertura tipo rejilla o ventanuco en el techo, lo mejor será que el extractor esté en la otra punta de la sala, ¿por qué? Porque este aparato podría no diferenciar el aire cargado de la sala con el que está entrando por la rejilla o ventanita.

¿Qué conseguimos?

Frescor

Una habitación más fresquita, puesto que el uso del extractor de aire hará que disminuyan las altas temperaturas.

Menos humedad

Rebaja la humedad del aire en la habitación y la mantiene a ese nivel, creando un clima mucho más confortable en la estancia donde está colocado.

Combate la contaminación

Extrae constantemente el polvo, los malos olores y los gases tóxicos de la habitación, evitando así la contaminación en el ambiente. Por otro lado, elimina el dióxido de carbono y “añade” oxígeno.

Por lo demás, la instalación del extractor de aire y el resto de características son las mismas que explicábamos hace unos meses en el caso de los baños y las cocinas.

¿Te hemos convencido de que un extractor de aire también tiene sus ventajas en una habitación?

¿Podemos ayudarte?

Aparatos para la ventilación de aire caliente y frío en habitaciones y baños

Imagen ilustrativa
Gracias a Caserío Merrutxu por la imagen.

Cómo quitar el óxido del escurreplatos

Cómo quitar el óxido del escurridor

Podemos eliminar el óxido de cualquier escurreplatos

Con el paso del tiempo y si no limpiamos los escurridores o no mantenemos nuestro fregadero correctamente, puede aparecer óxido en el escurreplatos. Como hemos recibido algunas consultas acerca de cómo eliminar el oxidado del escurridor, hemos decidido escribir este post que os servirá también para cuidar otras superficies metálicas que tengáis por casa.

A continuación os presentamos algunos remedios o soluciones, tanto caseras como químicas, para que consigáis quitar el óxido de vuestros escurreplatos y así no parezcan estar tan deteriorados.

Cepillo metálico

Podemos utilizar un cepillo de cerdas metálicas sin necesidad de aplicar ninguna otra mezcla, ni casera ni química, aunque recomendamos la utilización de estos productos que ablandarían el óxido, facilitarían su eliminación y ayudarían a conservar la superficie sin ningún rasguño.

Limón, agua y sal

Tres ingredientes que podemos encontrar en cualquier vivienda y que mezclados constituyen un arma potente para el óxido de cualquier superficie metálica.

Aplica primero la mezcla del zumo de limón con la sal sobre el escurreplatos y frota suavemente con un cepillo (cualquier cepillo valdría, aunque no recomendamos utilizar uno de metal, como comentábamos en el apartado anterior).

Para aclarar o retirar los restos de suciedad, vuelve a hacer zumo con un limón pero esta vez mézclalo con agua y enjuaga bien la superficie del escurridor. Puedes seguir este procedimiento las veces que quieras porque no es dañino para tu friegaplatos.

Solución química

Es muy importante que si eliges esta opción te protejas correctamente usando máscara, guantes y gafas que te aíslen de todo peligro en este proceso. A partir de aquí sigue los siguientes pasos:

  • Utiliza un cepillo de cerdas metálicas como el que dijimos en el primer método para frotar el escurreplatos.
  • Compra ácido tricloroetileno. Puedes encontrarlo en droguerías, grandes ferreterías y químicas industriales. Utiliza esta sustancia para desengrasar el escurridor extendiéndolo por la superficie con un pincel y dejándolo secar según las instrucciones del envase.
  • Neutraliza el ácido utilizando sosa cáustica (que también puedes comprar en droguerías y ferreterías por euro o euro y medio), para que una vez ataque el óxido no se cargue también el metal.

¿Te ha servido este método para quitar el óxido del escurreplatos? ¿Conoces algún método más?

Imagen ilustrativa
Thanks to Magda Wojtyra for the image.