Radiadores de agua: todo lo que deberías saber

Sustituimos radiadores para calefacción

Sí, sí. Estamos en enero y seguimos hablando de estar calentito en casa. Pero si quieres que te digamos la verdad… ¡es lo que hay! Y todavía hace frío.

Así que… lo sentimos. Somos unos plastas, pero es lo que toca.

Pues eso, ¿has oído hablar de la calefacción radiante? Igual por este nombre no sabes lo que es, aunque, ¿no te suena de nada? Radiante, suelo radiante… radiadores. ¿A que te va sonando un poquito más?

Del suelo radiante ya hablamos en su día, y volveremos sobre ello en otro momento. Pero hoy le toca el turno a los radiadores de agua, que son los que tenemos en casa.

¿Cómo funciona un radiador de agua caliente?

Todos sabemos lo que es un radiador y por qué en este caso lo llamamos “de agua caliente” (ya que existen también los radiadores eléctricos, que te sacan de un apuro en espacios pequeños donde no hay sistema de calefacción instalado).

Los radiadores de agua son aquellos que tenemos en casi todas las casas, y ¿a que no sabes cómo funcionan? Es muy fácil, y de lógica además: la caldera (que puede ser propia o general, si la calefacción en tu comunidad de vecinos es comunitaria) calienta el agua a una temperatura bastante alta, y la envía mediante las tuberías a los diferentes radiadores del hogar que, gracias al material transmisor con el que se fabrican, “irradia” (de ahí su nombre, radiador) el calor al resto de la estancia o, lo que es lo mismo, calienta el aire.

No confundamos con el suelo radiante (o techo radiante, que también existe) que comentábamos anteriormente. El calor procedente de los radiadores asciende en la estancia y según se enfría desciende de nuevo para volver a ser calentado con el calor emitido por los radiadores. Es un ciclo que obedece a las leyes de la física. No tiene más.

Al final, los radiadores son perfectos para usarlos en espacios pequeños, vamos… en viviendas. Para espacios más grandes como centros comerciales sí se recomendaría el sistema de suelo o techo radiante que os hemos comentado antes (aunque esto no quiere decir que es lo que suela usarse en este tipo de espacios).

¿Qué tipos de radiadores de agua existen en el mercado?

Si te decimos cuántos tipos de radiadores de agua existen huirías despavorid@, pero bueno… vamos a simplificar y a centrarnos, sobre todo en el material del radiador en cuestión.

cuántos tipos de radiadores de agua existen

Los tienes:

  • De hierro fundido: la ventaja de este tipo de radiador es que aguanta mejor el calor, aunque le cuesta llegar a ese nivel de calor debido a este material.
  • De aluminio: se calientan más rápido.
  • De acero: tienen un inconveniente, aunque no se para tanto teniendo en cuenta el progreso y la tecnología, y es que su vida útil es corta. Aunque te recomendamos que te informes bien de las novedades del mercado porque esto podría dejar de ser un problema hoy en día.

¿Cómo elegir el radiador de agua perfecto para mi casa?

Infórmate primero de los tipos de radiadores de agua que, a grandes rasgos, son los que te hemos expuesto líneas más arriba, y luego ten en cuenta también su potencia y tamaño. Piensa que tienes que basarte en los metros cuadrados que tiene tu casa, así como el tamaño en altura de las estancias para así poder instalar un sistema eficiente que consiga calentar adecuadamente nuestro hogar, y a un precio razonable.

¿Es Roca la mejor marca de radiadores de agua?

No necesariamente. Nosotros, por ejemplo, trabajamos Roca, pero también trabajamos otras marcas del mercado igual de importantes y de calidad y precios similares. De todos modos, si vives en Madrid y estás pensando en cambiar los radiadores, llámanos al 619 30 31 91 y escríbenos, y nosotros nos encargamos de todo.

Comprar radiadores de agua, ¿dónde, cómo y por cuánto?

Hombre… lo ideal es que llames a tu fontanero y él se encargue de aconsejarte, de adquirir los radiadores necesarios para tu hogar a su proveedor de siempre y que te los instale. Pero si eres de esa gente del estilo “Do It Yourself” (en inglés “hazlo tú mismo”), no podemos hacer nada.

Puedes encontrar radiadores en Leroy Merlin y otras tiendas online tipo AquaBazar o Bricor. El precio va a variar siempre dependiendo de la marca, el modelo y el número de módulos que utilicemos (recuerda que no es lo mismo calentar un salón que un cuarto de baño). En Leroy Merlin te recomiendan número de módulos según la superficie que tenga la estancia, ¡por eso nos gusta tanto! (y no nos pagan por decir esto, ojo).

Aquí es donde vas a ver cómo según la potencia y el tamaño el precio va a oscilarte entre los 75 y los 139 euros en radiadores de agua para estancias de unos 10 metros cuadrados. Todo está en que entres en la tienda online que sea y juegues un poco con las variantes que te dan.

¿Es fácil instalar un radiador de agua caliente en casa? ¿Cómo se hace?

Suponiendo que eres un o una manitas no te lo vamos a explicar, no… ¡te lo vamos a enseñar! En este vídeo subido por Instalmar a Youtube, te explican no sólo cómo montarlo, sino también a repararlo, por si en algún momento te surgiera algún problema:

¿Con qué tipo de radiador de agua te quedas? ¿Has comprado e instalado ya tu radiador? Cuéntanoslo en los Comentarios y comparte este post si te ha servido. Hasta la próxima 🙂

Foto ilustrativa: Fotolia

Cómo sacar el mayor rendimiento de nuestros sistemas de calefacción

Cómo pagar nuestro cambio de caldera

Aunque este año estábamos teniendo un invierno para todos los gustos, que incluso el día de Nochebuena creíamos que tomaríamos las uvas con un frío soportable, llegaron el frío y las heladas, y con ello las ganas de una casa calentita. Por ello tendemos a poner la calefacción a tope, y esa no es la solución. Estar calentito no es sinónimo de poner la calefacción a todo meter y pagar más a nuestra compañía energética en la factura de los meses invernales, ¡estas equivocad@!

Y dirás, ¿cómo? Pues estás en el sitio adecuado.

En este post te daremos las claves para disfrutar de lo que queda de invierno, sacando el mayor partido posible a tu sistema de calefacción, que no se trata de subir el termostato, sino que consiste en unos trucos caseros muy simples para el mantenimiento de una temperatura cálida poniendo una calefacción justa en grados.

¿Cómo aprovechar nuestros sistemas de calefacción?

Pues es más fácil de lo que nos pensamos mantener nuestro hogar con un ambiente cálido de forma rentable y práctica. El truco está en ir siguiendo los consejos que abajo os indicamos, que además nos lo da la Asociación de Consumidores de Energía (ANAE). Al final del invierno nos daremos cuenta que estuvimos calentitos en casa sin que se nos dispararan las facturas, que todos andamos en crisis. ¿Qué debemos hacer?

  • Comprobar que no tenemos entradas de frío de la calle, como alguna rendija o hueco en ventanas o puertas.
  • Es recomendable aislar los tambores de las persianas con algún aislante (como el poliestireno) sellando con siliconas las juntas que pudieran dejar pasar el frío.
  • Adquirir un termostato para regular la temperatura de nuestra vivienda, de forma que la mantengamos constante y cuando no estemos en casa o nos vayamos a dormir lo apaguemos o lo bajemos; es muy eficaz para ello hacerse con un cronotermostato que nos permitirá programar cuándo encender o apagar nuestra caldera, muy práctico, por cierto. Se pueden adquirir tantas cabezas de termostato como habitaciones tengamos para regular independientemente cada radiador y eso también nos permitirá ahorrar con cada estancia que no se emplee.
  • Mantener a una temperatura constante en nuestra calefacción. No hay que tenerla muy fuerte, lo aconsejable es tener el salón a unos 22º, los dormitorios entre 17-18 º y los baños a unos 21-22º. Como ya dijimos en posts anteriores mejor ponerse una chaquetita, que luego pagar el doble de factura.
  • Revisar la caldera antes de que llegue el invierno, porque hará que la saquemos más partido y no tenga fugas.
  • Poner a punto nuestros radiadores, purgándolos, es decir, sacándoles el aire, para que funcionen adecuadamente, ya que pueden dar menos calor si no lo hacemos bien.
  • En las calderas hay que vigilar el manómetro de la presión del agua, que debe estar entre 1-1-5 bares. Si no es así, hay que rellenar el circuito o vaciar, según proceda.
  • Tener los radiadores descubiertos, evitar cubrirlos detrás de una cortina o usarlos para secar una prenda o toalla mojada después de ducharnos.
  • Instalar paneles reflectantes detrás de los radiadores, porque hacen que el calor rebote y se mantenga mejor en nuestra habitación.
  • Podemos instalar un dispositivo de tiro forzado de aire mediante un ventilador, para conseguir un mayor confort y rendimiento del radiador. Estos se activan con el calor y mejoran la concentración del mismo con un bajo consumo eléctrico.
  • Ventilar las habitaciones de 5 a 10 minutos, para no perder mucho calor en el hogar.
  • Instalar sistemas de humidificación o evaporadores para radiadores, para evitar la sequedad por el calor, la cual puede resultar perjudicial para nuestro organismo. Es recomendable conseguir una humedad de entre 50 y 60% en nuestro hogar durante el invierno.
  • Para que entre menos frío de los exteriores, cuando llegue la noche debes bajar las persianas y echar las cortinas, porque esto mantendrá la temperatura cálida de tu habitación.
  • Cuando amanezca un día soleado, estamos de enhorabuena, debemos correr las cortinas en aquellas ventanas orientadas al sur, ya que nos entrará un calorcito muy rico por la ventana. ¿Por qué te crees que en los países nórdicos no usan cortinas y persianas?
  • Si llega la hora de que la cadera se estropea y ésta era de gasoil, piensa en cambiarte a una caldera de condensación, porque como ya te hemos dicho en alguna ocasión es más rentable, económica y práctica.

¿Has puesto a punto ya tus sistemas de calefacción? ¿Qué recomendaciones de todas las que te hemos dado has seguido ya? Cuéntanoslo en los Comentarios y, si te ha servido, ¡Compártelo!

Foto ilustrativa: Fotolia

Cómo poner la caldera a punto para el invierno

Pide presupuestos de fontanería en Madrid gratis¿Aún no has puesto tu caldera a punto? ¿Has pasado un poco de fresquete estas Navidades? ¿Has tenido que pedir ayuda para poner la caldera en funcionamiento este invierno? No te preocupes si has contestado que “sí” a nuestras preguntas, porque para que no te vuelva a pasar, aquí estamos nosotros escribiendo este post que estás leyendo. A continuación te enseñaremos cómo poner a punto tu caldera para el próximo invierno, es más fácil de lo que parece, a veces lo que uno necesita es que alguien se lo explique, y aquí estamos.

Como ya te habrás dado cuenta, con la llegada del invierno, muchas veces ni cinco capas de ropa ni la bufanda de la abuela nos quitan el frío. Por eso, es necesario poner nuestra calefacción, pero tras toda la primavera y el verano apagada necesita una “puesta a punto” para que se ponga la caldera en marcha a tope durante el invierno sin ningún problema. Nunca es tarde, lo podéis hacer vosotros mismos sin necesidad de un profesional o de otra persona. A continuación te contamos como:

Poniendo a punto tu calefacción eléctrica

Si la calefacción que tienes es eléctrica, ¡estás de suerte! Los radiadores no necesitan mantenimiento, basta con ajustar las horas programadas de apagado y encendido.

¿Y si uso gasoil?

Si es de gasoil tu caldera, tendrás únicamente que realizar un purgado de los radiadores en tu vivienda, que consiste en quitar el aire que se concentra en el circuito, tras permanecer cerrado durante un tiempo, abriendo la válvula que tienes en cada uno de tus radiadores. El resto de la instalación cuenta con un mantenimiento anual y un seguimiento por parte del equipo profesional que te suministra el gasoil para tu caldera, a ti o a tu comunidad, según vivas en un chalet o en un piso, por lo que no tienes que ocuparte de más para estar calentito.

Mira, es que mi caldera es de gas…

No hay problema. Si tienes una caldera de gas, entonces es más largo el proceso, pero muy sencillo. Te lo explicamos en unos sencillos pasos:

  • Primero, tienes que consultar las instrucciones de fabricante de tu caldera, para conocer bien qué tenemos instalado en casa; si no las encuentras intenta ver el modelo por Internet, o a lo mejor es un sistema intuitivo. Si no es así, no te preocupes y consúltanos directamente ¡que para eso estamos!
  • Segundo, una vez que conocemos nuestra caldera y sus partes, tienes que pasar a revisar el conducto del gas, que debe estar bien conectado a la caldera y tener la llave de paso abierta. Si tienes cualquier duda de si el conducto tiene algo raro, llámanos o llama a tu profesional de confianza, no te la juegues.
  • Tercero, hay que cerciorarse de que el enchufe de la caldera funciona, y que tiene suficiente alimentación. Aunque nos parezca algo básico hay veces que éste no está bien, o la toma está mal y la caldera no nos enciende por algo tan “simple”. Y si no funciona, tienes que buscar otro enchufe o ponerte en contacto con un electricista, no vaya a ser que metas los dedos donde no los tienes que meter y nuevo look “a lo afro”.
  • Quinto, una vez hecho todo lo anterior, enciende tu caldera, verás que su pantalla se enciende con unos dígitos, y los sensores se activan detectando el nivel de presión (bares) y la temperatura (°C).
  • Sexto, una vez que está en funcionamiento la caldera, debes verificar que la presión se mantenga entre 1,2 y 1,5 bares, si no es así hay que purgar los radiadores (como en el caso que citábamos anteriormente del gasoil), vaciando un poco el aire comprimido tras estar cerrado durante un tiempo la instalación para conseguir dichos valores.
  • Séptimo, comprueba que el calor del sistema de calefacción es adecuado en todo tu hogar, no tengas que abrir las ventanas porque os tostáis, ya que eso evidentemente es que la temperatura es demasiado alta, mantenlo a una temperatura acogedora, sin frío ni calor. Además, una temperatura óptima también luego te hará que no gastes de más en la factura de la luz.

Si en cualquiera de los casos o pasos anteriores encuentras algún problema o simplemente no te aclaras, ¡no te preocupes! Tu profesional más cercano estará encantado de ayudarte. Si ves que en tu instalación hay algo defectuoso, ellos se ocuparán de ello. No te la juegues ni te hagas el valiente, ponte en contacto con tu especialista de confianza. Y si no te ha dado ningún problema la puesta a punto,  y has conseguido hacer todo lo dicho sin problema en tu sistema de calefacción, ya sea de gasoil, eléctrico o de gas… ¡Ya tienes lista tu caldera o sistema de calefacción!

¡A pasar un invierno calentito en tu sofá, o con tus peques jugando en pijama por el salón!

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