Qué son las válvulas termostáticas

Definición, funciones y funcionamiento de las válvulas termostáticas

Ejemplo de válvula termostática

Es esencial saber qué es una válvula termostática si queremos optimizar al máximo nuestros aparatos radiadores y de aire acondicionado en casa.

Se trata de un aparato que en fontanería utilizamos en sistemas de climatización, calefacción y refrigeración, y que ayuda sin duda a mejorar la eficiencia de estos. En el post de hoy hemos querido dedicarle un pequeño apunte a este truquito que puede ayudarnos a ahorrar.

Hoy os contaremos un poco sus funciones y funcionamiento (porque no son lo mismo), y dejaremos para otro post (que seguramente publicaremos la semana que viene) las ventajas puras y duras de este aparato tan ventajoso.

Funciones

Las válvulas termostáticas son capaces de controlar el caudal de refrigerante por un lado y, por otro, pueden llegar a evitar sobrecalentamientos cuando este refrigerante sale.

Funcionamiento

Estas válvulas tienen un sensor de temperatura que la abre y la cierra para poder hacer de filtro, digamos, con la entrada de refrigerante y la evaporación de este. Es así como estas válvulas controlan la temperatura ambiente.

¿Ya sabéis qué son las válvulas termostáticas? Si os habéis quedado con ganas de saber más, la semana que viene os contaremos las ventajas de estos dispositivos.

Foto ilustrativa: Fotolia

Ahorrar aprovechando las alcantarillas

Ahorrar aprovechando las alcantarillasActualmente, la calefacción y el alumbrado suponen un 40% del gasto energético de la Unión Europea. Es por ello que las ciudades de algunos países están empezando a tomar medidas al respecto.

En Fürth (Baviera, Alemania) la climatización de edificios está empezando a alimentarse del calor que circula por las alcantarillas. Es algo que llevaban ya aplicando desde 2010 para climatizar el palacio municipal. La idea consiste en aprovechar los litros de agua que los usuarios pierden cuando abren el grifo y la dejan correr, litros que en esa vecindad ascendían a los 150 por segundo. En un año han ahorrado el 65% del consumo tradicional y se han reducido las emisiones de CO2 en 130 toneladas y las de partículas finas en 14 toneladas.

Ahora, unos 30 edificios en Alemania (la mayoría hoteles y centros comerciales) emplean métodos muy parecidos para recuperar energía de las alcantarillas.

Cómo funciona este sistema

Este método consiste en la instalación de intercambiadores de calor en las alcantarillas. Se recoge el agua y se calienta hasta los 50 grados, para después introducirla en el sistema de calefacción del edificio.

Hasta en verano

El mismo calor extraído del agua ya utilizada de las tuberías y estos edificios se puede transformar en frío con el fin de ser utilizado por el aire acondicionado.

Y todo esto… ¿por cuánto?

Se trata de una inversión de unos 550.000 euros que se verá compensada antes del año 2018.

Alguna contraindicación

Se trata de un sistema innovador, pero a nosotros nos gusta ser transparentes y vamos a comentar aquí la principal desventaja. Y es que el enfriamiento de una alcantarilla pone en peligro las bacterias que de forma natural actuarían de filtro para eliminar impurezas de las aguas servidas.

Curioso ¿verdad? ¡Nos vemos la próxima semana! Que por cierto… acudimos a la Feria de la Climatización 2013 y compartiremos con vosotros algunas fotitos del evento. 🙂

Imagen ilustrativa
Gracias a Sergi Mussull por la imagen.

Nuevo concentrador solar de tamaño medio ecológico

Se trata de concentradores parabólicos que antes pecaban de ser o bien demasiado grandes, bien demasiado pequeños. Ahora, una empresa de Canadá, ha creado unos de tamaño medio con el objetivo de que desarrollen sus funciones en el ámbito comercial o residencial.

Nos estamos refiriendo a Solar Beam, que genera hasta 13 kW/hora de calor, según su creadora. Esto es importante, porque el consumo es menor si lo que queremos es reducir gasto en nuestros sistemas de radiadores o suelo radiante.

¿Cómo funciona?

Este nuevo concentrador emplea un disco parabólico que cuenta con un diámetro de 4,5 metro, y un bloque de aluminio de 25,4 x 25,4 cm que atrae el calor y lo traslada a un fluido con glicol, llevando ese calor a un acumulador.

Puede ser instalado en el propio suelo y proporcionar agua caliente allí donde los paneles solares no son recomendables. La novedad es que gracias a su nuevo tamaño puede instalarse en sitios más pequeños.